Asimismo, todo cerrajero, y especialmente en que desempeña trabajos urgentes, cuenta con un juego completo de llaves fijas y llaves graduables. También pueden portar las llaves de sección hexagonal –denominadas Allen- y, en ocasiones, las llaves de tubo.
Estas últimas herramientas pueden intercambiarse según los calibres que se precisen y disponen de mangos de chicharra y con flexiones y dispositivos de cardán, para poder accionar y ejercer fuerza en lugares de un mecanismo que son inalcanzables con llaves fijas normales.
Asimismo, los cerrajeros urgentes suelen contar con tenazas o pinzas de pico de loro y de presión, pues complementan en algunos casos ciertas misiones que unos alicates universales no podrán desempeñar. También irán provistos de alicates de punta fina y punta curvada, con los que podrán retener piezas pequeñas, tuercas diminutas o extremos de un resorte.
De igual modo, todo buen cerrajero urgente contará con un buen juego de limas de diferentes granulaciones, así como otro de limatones (limas pequeñas) de diferente sección.
Además de estas herramientas, que también son empleadas en otros trabajos, el arte de la cerrajería incluye toda una serie de herramientas específicas de los trabajos de metales, como son el cortafríos o el cincel, tanto para cortar planchas de acero como para eliminar cabezas de tornillos o de roblones a golpes de martillo.